13 de febrero de 2011

Nos vemos en Tablón de Doctrina

¿Cómo andan mis humildes seguidores? Les cuento que ahora nos podemos comunicar en otro espacio: www.tablondedoctrina.wordpress.com

La idea es seguir con la misma onda, pero de forma renovada. Es más que nada la necesidad de empezar otra vez...

Nos estamos viendo

29 de noviembre de 2010

La maldita norteamericana: la policía global que nadie pidió

“Siempre hubo golpes de Estado en toda Latinoamérica. Sólo no hay golpes de Estado en Estados Unidos porque allí no hay una embajada de Estados Unidos”. Esta frase cuenta Evo Morales que se la dijo el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a modo de consejo. Parece una humorada, pero es una crítica a toda una historia de intervencionismo norteamericano.

El escándalo “cablegate” podrá ser usado de ahora en más para argumentar la tesis chavista de las Dictaduras en América Latina. La desclasificación de archivos secretos de la Secretaría de Estado del gobierno de Estados Unidos despeja también cualquier duda sobre un atisbo de cambio en su política exterior desde la llegada a la presidencia de Barack Obama.


Más allá de lo que hace referencia estrictamente a la Argentina (como el pedido de la secretaria de Estado Hillary Clinton de un estudio de la salud mental de Cristina Kirchner), se observan por lo pronto algunas cuestiones que hacen al intervencionismo –aunque sea de forma indirecta- de Estados Unidos en la región. "Esperamos que Argentina desempeñe un papel positivo en evitar un conflicto y llevar a buen puerto la democracia en Bolivia; que influya en el Presidente de Ecuador Rafael Correa para que se comporte con más moderación; que tome una posición más constructiva, madura y equilibrada en el conflicto colombiano y que influya positivamente en su contraparte venezolana", dice un documento que el diario El País de España revela como “la demanda de los Estados Unidos al gobierno argentino”.

El periódico El País promete seguir informando sobre estos archivos, aunque ya adelantó que existe una estrategia de los Estados Unidos para aislar a Chávez. Si se considera la instalación de bases norteamericanas en Colombia, que provocó un serio conflicto con Venezuela, las piezas encajan.

Tanto Hillary Clinton como Obama buscaron desactivar la bomba. No hicieron a tiempo. Ya estalló.

Obama publicó en 2007 un libro que se llama “La audacia de la Esperanza”, en el que afirma que su país debe asumir el rol de “policía mundial”. Aunque nadie se lo pidió, efectivamente está cumpliendo. Y, peor, lo está haciendo mal. Funciona como la “maldita norteamericana”: con intereses oscuros, lejos de buscar el bien común.

Lo audaz sería seguir creyendo en Obama. La esperanza en él es lo último que se perdió.

26 de noviembre de 2010

Pastor mentiroso

Las tapas de los grandes diarios argentinos llevan días apuntando al ex Secretario de Transporte kirchnerista Ricardo Jaime. Denuncian la existencia de más de 20 mil mails de asesores de Jaime que lo involucrarían en oscuras comisiones y casos de corrupción.

Son las mismas tapas que antes se leían como si fueran la pura verdad pero que hoy se observan con desconfianza. Esto puede tener diversas consecuencias. Entre ellas, marcar el final del mito de la prensa como el cuarto poder que regula a los poderes del Estado.

Más allá de analizar si eso es negativo o no -habrá diferentes interpretaciones-¿Por qué sucede? ¿Qué ha pasado para que el diario Clarín pueda publicar una investigación certera, con pruebas basadas en elementos judiciales, y ya no se genere el escándalo que se producía antaño, cuando "el gran diario argentino" era creíble?

Básicamente sucedieron dos cosas. La campaña oficialista contra los diarios Clarín y La Nación ha puesto en discusión el rol de los medios en la democracia y, de cierto modo, dejó en evidencia algunas circunstancias en las que los grupos mediáticos estaban en off-side. Pero, más importante aún es el efecto pastor mentiroso: la zaña con que Clarín y La Nación han atacado al gobierno nacional desde hace unos años a esta parte, inclusive con noticias que se desmentían con vergonzosa facilidad, ha disminuido su credibilidad y los ha puesto en un lugar incómodo, el de principales opositores.

Tanto forzaron la realidad que ahora que Jaime está contra las cuerdas apenas pueden esbozar un grito ahogado que muchos oyen pero pocos escuchan.

20 de noviembre de 2010

¿Guerra sucia? Secretos sucios (un libro para leer)

Iba por unas pocas páginas y pensé en dejar de leerlo. Había escuchado sobre Robert Cox y su trabajo en el Buenos Aires Herald durante los años de plomo. Hace poco lo había visto al mítico periodista en televisión, en diferentes programas, incluso en 678. El título del libro no me gusta, hay algo que no me cierra.

Para los Cox (el libro está escrito por el periodista David Cox, hijo de Robert), en Argentina hubo una "guerra sucia". Recurren a la teoría de los dos demonios: terrorismo de izquierda contra terrorismo de derecha. Montoneros contra la Dictadura. Esa idea hoy pareciera no tener muchos argumentos: deja de lado, olvida, un plan sistemático en todo el continente para instalar la economía monetarista.





Es que Cox es un hombre de derecha. En este libro se habla de muchas cosas, pero poco de economía. Se lo observa como un tema menor en aquellos años.

Pero por suerte no dejé de leerlo. Pronto me encontré con un personaje querible, amable (en el sentido del amor), que dio todo (insisto: todo) por defender vidas. Algunos dirán "hacía su trabajo, publicaba lo que tenía que publicar". Sí, pero cuando las corporaciones mediáticas callaban, a Cox se le iba la salud y la de su familia en esa ordalía.

El libro describe una realidad, que siempre es subjetiva. Nadie puede desconocer el accionar de Montoneros, y lo cierto es que en Guerra sucia, secretos sucios no se justifica en ningún momento la represión y la tortura. Es, tal vez, un problema de conceptos.


Robert Cox no es sólo un periodista, es un activista por los derechos humanos. Cuando se observa el panorama actual de la prensa argentina, y se descubre que muchos ocultan cuestiones graves sobre delitos de lesa humanidad porque involucran a personas muy importantes, la imagen de este británico se agiganta aún más.


El libro, además, está muy bien escrito. Es ameno, sencillo. Y también es intenso, recorre lo peor de la historia argentina. Por momentos, los Cox son sólo una excusa para narrar la conflictividad de una sociedad en su etapa más crítica.

En fin, los periodistas tendríamos mejor reputación si conociéramos más a Robert Cox. Me gustaría algún día conocerlo. Menos mal que no fui testarudo y lo seguí leyendo. Háganlo, en serio, no se van a arrepentir.

16 de noviembre de 2010

Siempre vuelve: Carrió, la antipolítica.

Ella nunca se fue, siempre está volviendo. No tiene que buscar demasiado para encontrar a alguien dispuesto a frotar la lámpara para que logre salir. Por las dudas, está preparada. No vaya a ser cosa que justo cuando la necesiten la encuentren desarreglada.


En los tiempos de cólera, solía repetir ese “no te metas”, pero iba en serio. No era una advertencia, era una amenaza. Los hombres de hierro eran los guardianes de la antipolítica. Habían tomado el control por el fracaso de los estadistas, por la corrupción, por la violencia. Era sencillo: no te metas. Para el que osaba a contradecirla, tenía una serie de técnicas para hacerlo cambiar de opinión.


Avergonzada, más no arrepentida, se escondió por unos años. Agazapada, volvió en los 90 de la mano del discurso pizza con champagne, incapaz de enamorar ni al más mujeriego. Y otra vez, no te metas. No te metas, para qué. Si son todos ladrones, está todo sucio. La antipolítica había aprendido: no era hora de picana, eso ya no servía. Ahora alcanzaba con tener un gerente que jugara al golf y manejara una Ferrari.


En el 2001 se enfermó. Estuvo muy grave. El “que se vayan todos” era lo que siempre había estado buscando, sólo que serviría cuando fuera un simple discurso. Claro, en el fondo, la antipolítica tiene como primer objetivo salvaguardar al status quo, lograr que nada cambie. Para eso, lo importante es inmovilizar a la sociedad, hacer que descrea, que piense que, más allá de cualquier esfuerzo, no hay salida. Estamos atrapados.

Cuando no se lo esperaba, tuvo que ceder. Con la muerte de Néstor Kirchner afloró la política. Los jóvenes, sobre todo, coparon la calle. La política había vuelto. Estaba ahí, a flor de piel.

Ella, rencorosa, encontró rápidamente su nuevo Aladino: Elisa Carrió. La líder de la Coalición Cívica ha hecho un culto de la antipolítica, pero en el debate por el presupuesto mostró todas sus cartas: denuncia aprietes, pacto de Olivos II, presiones, la Banelco de Cristina. Ojo, no piensa denunciar nada ante la Justicia. No sea cosa que se sepa la verdad. La verdad es enemiga de la antipolítica. Podría ser que uno, dos o tres diputados hayan recibido coimas, o podría ser que ninguno. Pero eso no importa. Ella sabe bien que no hay nada mejor para manchar a la política que dejar sembrada la duda.

8 de noviembre de 2010

De Kirchner a Massera, la muerte es un lugar común

Cuando se murió Néstor Kirchner, cuentan, se escucharon algunas bocinas y cacerolas. En las redes sociales, aunque lo que primó fue el dolor y el respeto, también hubo un hueco para el festejo de algunos y el mal gusto de otros.

Ante la masiva manifestación popular que despidió al ex presidente en la Casa Rosada, el argumento de sus más acérrimos detractores fue un lugar común: la muerte hace bueno a todo el mundo, aún a las personas como Kirchner.

Los lugares comunes son, en principio, molestos: muestran las pocas ganas de pensar que tenía la persona que lo hizo propio. Además pueden resultar antojadizos y oportunistas. Vale lo mismo un “no hay dos sin tres” que un “la tercera es la vencida”. El que recurre a los lugares comunes, eso sí, siempre encuentra algún argumento (llamémosle así) para defender una postura.

Pero entre los que sentimos la muerte de Kirchner con dolor, tampoco faltó la idea fácil. “No se puede festejar la muerte de alguien”, “la muerte nos llega a todos”, se escuchaba. Esto oculta un respeto por la muerte, la falsa idea de que como nos llega a todos, nos unifica y alcanza para que todos seamos iguales.

Y de repente esta discusión se puso a prueba: la muerte le llegó a Emilio Massera, el responsable de la tortura y la muerte de cientos de argentinos.

Entonces algunos que recurrían al respeto “porque con la muerte no se jode”, sacaron a pasear su contradicción y dieron rienda suelta al humor negro y al festejo. Para comprobarlo hace falta entrar en Twitter y ver los comentarios de los usuarios.

Esa reacción, por otro lado, desmantela el otro lugar común. La muerte no fue buena con Massera, no lo arropó de virtudes ni hizo que nos olvidáramos de sus crímenes. Al parecer, la muerte no hace bueno a todo el mundo.

29 de octubre de 2010

El último lío de Kirchner

No se podía despedir el ex presidente así nomás, sin dejar un mensaje. Ese hombre que para muchos era un rebelde, un tipo raro -raro para ocupar una primera magistratura- se fue dando un golpe certero a uno de sus enemigos íntimos.

Los medios masivos de comunicación tuvieron que claudicar en su lucha por denostar al proyecto kirchnerista. La tristeza del pueblo que despedía a un hombre los sobrepasó. Las cientos de miles de personas que se acercaron a la Casa Rosada con una flor o tan solo con una lágrima eran imposibles de invisibilizar.


De repente, ese monstruo intempestivo, autoritario, colérico, corrupto, mentiroso, se hizo más terrenal que nunca. Y más allá de las virtudes con la que la muerte arropa a cada uno que se va, jóvenes y no tan jóvenes fueron a saludar por última vez a ese monstruo, y cientos de jubilados pasaron horas a la intemperie para despedir al loco que les había quitado la posibilidad de cobrar el 82 por ciento móvil.

Pronto todo volverá a la normalidad. Las tapas de Clarín, La Nación y Perfil, los títulos de TN y Canal 13 seguirán contándonos su realidad, esa en la que NK era un facho pseudoprogresista. Pero “la gente” que invoca el gran diario argentino ya no podrá desconocer que en la Tierra existen dos mundos: el de los medios por un lado; y el de los jóvenes, los abuelos, los trabajadores, por otro.

El discurso hegemónico chocó a 200 por hora con la realidad. Se estrelló. Por negligencia, por manejar borracho de poder, por olvidarse que lo importante es el camino, hay muchos ciudadanos que, cuanto menos, se pondrán el cinturón de seguridad antes de volver a creer en las plumas y las voces que hablan como si todo lo supieran.

Kirchner no era el que vimos en Telenoche desde el día de su muerte: no existe el hombre perfecto. Pero tampoco era el que veíamos antes, cuando manejaba el rumbo de la Argentina desde su escritorio. ¿Quién era Kirchner entonces? Tal vez nunca lo sepamos a ciencia cierta, pero la sensación de que no alcanza con una sola persona para reemplazarlo se justifica con su último lío: ya sin fuerzas, incluso de forma inconsciente, se fue gritando por la ley de medios.

14 de abril de 2010

¡Gracias Carlos!

Y en medio de tanto lío, de quórum no, de quórum sí, de senadores que se dan vuelta, lo más importante es que Mercedes Marcó del Pont fue ratificada por el Senado como la Presidenta del Banco Central de la República Argentina.
Parecía cantado. Pero debido a la ausencia del oficialista Jenefes, todo se resolvió gracias a la abstención del ex Presidente Carlos Menem. Vaya paradoja: la primera persona de carácter desarrollista, progresista, que estará a cargo del Banco Central debe agradecerle a un retrógrado conservador y neoliberal.

Si por algo es respetada Marcó del Pont en el arco de izquierda, es por su férrea oposición al modelo noventista; por ser una economista que más allá de todos sus títulos, siempre se paró en frente de la vereda monetarista, aún cuando los Cavallo eran denomiandos por algunos como el Maradona de la economía.
Y una pastillita: la senadora Bortolozzi ¿se vendió? ¿o sólo se venden los Menem, los Latorre, que votan a favor del oficialismo? Y otro detalle: hubiera estado buenísimo que Cobos debiera desempatar, para ver que hacía, digo...
En definitiva, Carlos, nunca fuiste taaaaaaaan malo...

Noticias de ayer, extra!!! extra!!!