Son las nueve, decían todos. Sin querer utilizaban el nombre de una de las canciones que más me gusta de Calamaro, que se hacía desear. La entrada decía que el concierto debía haber empezado hacía más o menos una hora.
Las pantallas mostraban esas estrellas rojas que resaltaban en la oscuridad. Con Calamaro en escena, todo quedó en un segundo plana, salvo para las muchas personas que se sorprendían al notar que no tenían el celular o que les habían robado la billetera.
A Calamaro se lo veía cómodo -veía es un decir, realmente lo vi muy poco, hacía trotes extraños desde una punta del escenario hasta la otra. Y de pronto avisó que tenía algunas "palabras subversivas en la punta de la lengua". Sin más, pidió pena de muerte para los ex represores que en días anteriores fueron nuevamente condenados por la justicia (como Luciano Benjamín Menéndez). Por si no había quedado del todo claro, luego de cantar un par de canciones más, insitió: "Si, dije pena de muerte". El sector más efervorizado del público respondió con un "el que no salta es militar".
Las canciones pasaban y un verborrágico Calamaro hacía participar al público, a nosotros. Nos pidió que cantáramos el coro de "El perro", ese tema pegadizo que era la cortina del programa de Lanata. Nos prometió que con ese coro íbamos a ser parte del cd que se estaba grabando in situ. Y todos empezamos con el OoooHooooHoooHo.
No faltaron las sorpresas. Desfilaron invitados: el cantante de Babasónicos, Vicentico y Fito Paéz. Andrés y Fito cantaron a dueto "Crímenes perfectos". Luego, cuando ya el rosarino se había ido, Calamaro se acercó al público y dijo, en voz baja, cuchicheando, que "cuando Fito cantaba el estribillo, se me paró la pija".
Parecía que ya estaba todo listo para que los miles que estábamos ahí empecemos a pensar cómo íbamos a regresar a nuestras casas, cuando otra vez el Salmón mostró su lado político y zurdito. Castigó al nuevo ministro de educación de Macri, a quien acusó de querer enseñar que en los años 70 en Argentina hubo una guerra. Habló de cómo Posse le había cortado el teléfono al periodista Ernesto Tenembaum en una entrevista radial, y allí dio paso al tema más poggero (mmmm ¿existe esa palabra?) de la noche, Palabras más palabras menos, canción que le da el nombre al programa de Tenembaum en TN.
La noche estuvo muy buena, Calamaro tocó una gran mayoría de temas que casi nunca toca, aunque volvió a cerrar con el aclamado Paloma.
No son las nueve, yo creí que eran las tres, pero ya están por ser las cuatro. Me voy a dormir.
1 comentarios:
yo fui con mi hermanito al recital...es la primera vez q ib acon el,en nene tiene 17 y la verdad quedo fasinado!
le encanto el reci y los mensajes de Andres...como q queria ver mejor a Argentina y demas...
ahora
un poco ironico fue ver a una familia completa fumando porro a troche y moche...o sea,mama,papa y 2 hijitas,fumando porro!
esta bien es Calamaro,pero q mi hermano haya visto eso...no em gustop un amierda
en cuanto a alo demjas....buenisimo!
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