El escándalo “cablegate” podrá ser usado de ahora en más para argumentar la tesis chavista de las Dictaduras en América Latina. La desclasificación de archivos secretos de la Secretaría de Estado del gobierno de Estados Unidos despeja también cualquier duda sobre un atisbo de cambio en su política exterior desde la llegada a la presidencia de Barack Obama.

Más allá de lo que hace referencia estrictamente a la Argentina (como el pedido de la secretaria de Estado Hillary Clinton de un estudio de la salud mental de Cristina Kirchner), se observan por lo pronto algunas cuestiones que hacen al intervencionismo –aunque sea de forma indirecta- de Estados Unidos en la región. "Esperamos que Argentina desempeñe un papel positivo en evitar un conflicto y llevar a buen puerto la democracia en Bolivia; que influya en el Presidente de Ecuador Rafael Correa para que se comporte con más moderación; que tome una posición más constructiva, madura y equilibrada en el conflicto colombiano y que influya positivamente en su contraparte venezolana", dice un documento que el diario El País de España revela como “la demanda de los Estados Unidos al gobierno argentino”.
El periódico El País promete seguir informando sobre estos archivos, aunque ya adelantó que existe una estrategia de los Estados Unidos para aislar a Chávez. Si se considera la instalación de bases norteamericanas en Colombia, que provocó un serio conflicto con Venezuela, las piezas encajan.
Tanto Hillary Clinton como Obama buscaron desactivar la bomba. No hicieron a tiempo. Ya estalló.
Obama publicó en 2007 un libro que se llama “La audacia de la Esperanza”, en el que afirma que su país debe asumir el rol de “policía mundial”. Aunque nadie se lo pidió, efectivamente está cumpliendo. Y, peor, lo está haciendo mal. Funciona como la “maldita norteamericana”: con intereses oscuros, lejos de buscar el bien común.
Lo audaz sería seguir creyendo en Obama. La esperanza en él es lo último que se perdió.
3 comentarios:
"No es triste la verdad, lo que no tiene es remedio". Usted señor, a diferencia de otras generaciones, ha despertado al mundo de las grandes ligas a tiempo. Lo cual se transmite en la lucidez de apretada síntesis.
Increíble! Demócratas, Republicanos... son todos lo mismo, con distinto nombre y forma de accionar. La raíz es la misma.
Alguien dijo el otro día: "es la decadencia del Imperio", no es una frase tan desacertada.
Es lógico que se consideren la policía del mundo si tenemos en cuenta que prácticamente son los amos del mundo. Así han funcionado los grandes imperios a lo largo de la historia, a nosotros nos toca sufrir el norteamericano y su colonialismo económico y militar.
Un saludo.
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